CAPÍTULO IX
En la mirada del Rey Utzabora hacia su hijo había un fondo de tristeza, un hálito subjuntivo de si las cosas hubieran sido de otra manera, una pérdida irreparable de un disfrute o de un camino cálido para este frío que parecía surgir de la piedra, como la presencia de una Entidad gris.
* * *
Después de los saludos iniciales el Rey le espetó a Xenón:
* * *
Canildo le preguntó a Kresmata:
* * *
Utzabora estaba completamente arrepentido de haber cesanteado a los astrólogos, de haber puesto en su sitio a los Machihuerta, de haber previsto y preparado una venganza, de haber entrenado tan eficazmente a sus hijos y acompañantes, estaba arrepentido hasta de haber nacido.