CAPÍTULO XII
Ay, Kresmata, qué feliz soy
dijo Nichi, que aún dentro de la carroza conservaba el velo, aunque estaban ellas solas, pues Djazia había preferido regresar en la de Kichora.* * *
Xenón le planteó a Kichora que tenía que llevarse a los muchachos recién iniciados como brujos, y éste entretenido le asintió sin hacer mas averiguaciones, pues casi contaba los segundos que le faltaban para ver a su hermano y contarle los extraordinarios acontecimientos de los que había sido testigo. Y por esa distracción no supo hacia dónde iban ellos, distracción que aprovechó Xenón para responderle la gracia de no jurar, con la gracia de ocultarle que ellos iban en realidad a donde se encontraba Utzabora: el pabellón de Caza Oriental.