La Filosofía Concreta es la más democrática de las creencias, porque a todas las considera por igual, inclusive a sí misma.
Todas las ciencias son creencias.
Todas las religiones son creencias.
Todas las filosofías son creencias.
La nacionalidad es una creencia.
La economía descansa en creencias, como el dinero y la fe en el mismo. Es la creencia o religión más difundida de todas.
Cuando el Estado declara que no tiene religión oficial, miente. El Estado tiene dos religiones oficiales: la nacionalidad y la económica, con clara preponderancia actual de ésta última.
La Religión Sagrada del Milagroso y Todopoderoso Don Dinero, que corroe todas las demás, la nacionalidad, las religiones, las ciencias y las éticas, descansa su misterio sobre la esencia humana misma. Así como la imaginación transforma una relación en otra, permuta las relaciones y la generalización de este proceso crea la abstracción de la relación y de la permutación, así es como la permutación de bienes (dame un plátano y yo te doy un coco) conlleva en su generalización social a la mercancía-dinero, al dinero metálico, al papel moneda y al dinero abstracto o crédito.
Y, como toda creencia, el dinero descansa en la fe. Su valor no está dado en una ecuación matemática como lo intentan demostrar de mil formas el nuevo clero. Esta creencia como todas posee sus instituciones e iglesias centrales, llámense bancos, instituciones financieras, bolsas de valores, y tiene hasta su Roma y sus Papas, como la bolsa de New York y el jefe de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Esta filosofía mía es una creencia, quizás la creencia menos cierta por ser la más minoritaria, pero es sin duda la mas tolerante y coherente.
Y ¿cuál es la afirmación de la FC sobre la creencia de Dios?
Para los creyentes científicos Dios puede existir dentro de sus estructuras como creador del Big Bang y por la vastedad del Universo.
Para la FC Dios puede ser el ser en sí que es origen del movimiento o transformación. Para la FC Dios sería la esencia de todo y de cada cosa, de cada uno de nosotros.
Como toda creencia, Dios es un objeto de fe.
Y sin alguna fe el ser humano es un animal más.
Lo que resulta pernicioso es el monopolio de cualquier creencia sobre las demás. Mucho más importante que las creencias es cómo son nuestras relaciones con los demás seres humanos con distintas creencias todos ellos.