BÚSQUEDA


    

Ir al Menú

Filosofía Científica


    Los marxistas siempre clamaron que su filosofía era la única filosofía científica, pero una filosofía que pretendiera tal nombre debiera ser permeable a la continua evolución de las ciencias como ya fue expuesto por el insigne José Ingenieros en "Proposiciones Relativas al Porvenir de la Filosofía", cuando estableció la posibilidad de una filosofía compuesta por una sucesión de hipótesis perfectibles. Debemos recordar que una hipótesis en el campo científico es una suposición que trata de explicar ciertos hechos observados. Cuando la información posterior indica la probabilidad de que la hipótesis es correcta, ésta puede alcanzar el rango de teoría. Si la teoría es correcta y se aplica con regularidad a las situaciones que enmarca nos encontramos ante un principio o ley.
    En resumen, el método científico (el aceptado por la comunidad científica) consiste en tres pasos fundamentales: la adquisición de información o datos relativos al problema; la formulación de hipótesis sobre estos hechos; y la comprobación de cada hipótesis mediante la adquisición de nuevos datos de importancia o, cuando sea posible, por medio de uno o mas experimentos diseñados para determinar si la predicción basada en la hipótesis es correcta. Debe tenerse en cuenta que todos los conceptos científicos están sujetos a revisión, modificación o rechazo en virtud de la nueva información que se incorpora mediante la práctica.
    Y el marxismo-leninismo, una vez cristalizada como doctrina del poder, fue incapaz de tolerar el mas mínimo cambio, y aquellos que pretendieron realizarlos fueron llamados y
acusados(nota 2)
de revisionistas. ¿Quién en Cuba hace los planteamientos últimos y definitivos de último minuto sobre la teoría marxista? Fidel Castro. Nadie, ningún otro puede publicar otra interpretación distinta del máximo líder.
    Por otra parte no se debe pensar que la Filosofía Científica Marxista-Leninista (ML) fue una creación lineal que partió desde Marx, con colaboraciones aditivas de Engels, mas un desarrollo o "adecuación" histórico de Lenin y de los posteriores continuadores. La realidad es otra, ya que existen diferencias de apreciación entre Engels y Marx, contradicciones serias de Lenin (o "desarrollos" importantes), y posteriores marchas hacia atrás o hacia adelante de los continuadores. Por desgracia esta crítica es de vuelo corto -aunque alto-, por lo que la mirada hacia el intríngulis doctrinal hará caso omiso de estas discrepancias.
    Pienso que la filosofía como concepción del mundo se distancia de la concepción del mundo científica en dos aspectos esenciales. En primer término, la ciencia no puede ofrecer una visión total que abarque todos los aspectos de la vida, porque el quehacer de la ciencia está limitado por la especialización, la práctica científica y el experimento. La filosofía debe llenar los espacios infranqueables con puentes especulativos asumiendo los riesgos de tales decisiones, porque si no, no puede construir una visión totalizadora, y es por esa razón que ninguna filosofía puede, por esencia, ser científica, aunque sí pueda y a mi juicio deba intentar no contradecirla mucho (nota 3) y basarse lo mas posible en ella, es decir, en lo que aceptan los científicos. En segundo término, la filosofía puede usar o abusar de métodos y lenguajes imprecisos o sumamente abstractos, que le son completamente vedados a la ciencia, en las que el aspecto numérico define el grado de conocimiento (nota 4) como expresó Lord Kelvin.
    Esta dependencia de la filosofía que se pretenda científica hace absurdo el alarde de los filósofos dialécticos de que el materialismo dialéctico es también un método que las ciencias deben aplicar en reciprocidad. Es decir, las ciencias se ocupan de las leyes parciales de la realidad y el materialismo dialéctico se ocupa, según ellos, de las leyes generales. El poder racionalizador de este enfoque de los papeles altera la dependencia: en los países comunistas hubo coacción material en contra de ramas de la ciencia y de científicos en particular para que "adecuaran" sus resultados a la "teoría general".
    Un caso donde se manifiesta la posición creadora del Marxismo-Leninismo sobre la relación entre la filosofía científica y las ciencias lo tenemos en las circunstancias relativas a las doctrinas biológicas de Lysenko.
    He aquí un ejemplar típico del hombre nuevo -el burohombre- amamantado por el socialismo leninista, que como científico de nuevo cuño asomó sus uñas mediante un trabajo sobre la hibernación del trigo en la segunda mitad de los '20
para poder incrementar la producción mediante la siembra del trigo hibernado en las zonas más frías de la Unión Soviética.
    El burocientífico no sólo daba muestras de una notable actividad en el campo de la biología mediante fracasos de todo género (nota 5), sino que perfeccionó la metodología científica al desarrollar un nuevo tipo de investigación mediante el envío de cuestionarios a las granjas colectivas para inquirir sobre si la hibernación había mejorado las cosechas. Los jefes de las granjas, dando muestra de su honestidad y veracidad proverbiales, contestaron por supuesto que sí, aunque el total de trigo recogido siguiera siendo tercamente el mismo.
    Pero el espaldarazo, el laurel científico mas importante conquistado por esta eminencia, lo obtuvo cuando al terminar un discurso en un congreso de agricultura, el burocaníbal Stalin exclamó: "¡Bravo, camarada Lysenko!". A partir de este momento cumbre anhelado por todos los Burohombres Nuevos -la palmada buroscopal-, el burocientífico Lysenko se dedicó a atacar con saña matemática a N. I. Vavilov, la prima donna de la genética en la URSS, iniciador de las grandes colecciones de plantas rusas y presidente del Instituto de Investigación de Plantas, hasta que lo derrotó en toda la línea.
    Cuando digo en toda la línea me refiero en efecto a la línea científica (al menos dentro de la Unión Soviética, junto con los principios de mendelismo y demás), a la línea estatal (fue destituido), a la línea penal (fue juzgado), a la línea política (fue acusado de conspiración y de espía de la Gran Bretaña), y a la línea sepulcral (murió en la cárcel).
    Este ejemplo pudiera ser aducido por los marxistas como uno más de la evolución en espiral, pues la entronización social de determinadas creencias científicas y persecución de las enemigas ya había sido hecha siglos atrás por la Inquisición -Remember Bruno-, y era retomada por el socialismo leninista a un nuevo nivel.
    En realidad me adelanto algo al decir que éste es uno de los puntos señalados en la filosofía relacional que expongo en la segunda parte: el ser humano necesita creer y cuando esa creencia se convierte en fuerza social, oprime, incluso a los que creen en ella, la creencia es un medio de gobierno.
    Lamento decir que ni los sacrosantos científicos escapan de esta maldición de la estirpe humana. Son miles los ejemplos de científicos obnubilados por sus creencias científicas, pues las opiniones, hipótesis, teorías y leyes científicas son también en el fondo creencias, sí, creencias (nota 6). Y el ser humano actúa con y contra ellas.
    Demos un ejemplo clásico: Raymond Dart descubre restos (1924) (nota 7) de un antecesor de nuestra ilustre prosapia que presenta características cerebrales humanas y de presumible andar bípedo envuelto en una forma simiesca. Este descubrimiento choca con la creencia de aquella época de que el homo sapiens no había nacido en Africa y las autoridades científicas declaran "no humano" al espécimen de Dart. Sin embargo, el hombre de Piltdown sí satisface las opiniones generalizadas y es muy bien recibido. Resulta todo un choque descubrir que el hombre de Piltdown... es un fraude. A la larga se tuvo que reconocer el descubrimiento de Dart.
    Oiré voces que me dirán que esto no ocurre en el campo de las ciencias puras y diré que eso ocurre hasta en el campo de las matemáticas. No hace mucho apareció una teoría que permitía explicar muchas cosas, los fundamentos de las matemáticas inclusive, y se comenzó a enseñar hasta en algunas universidades, me refiero a la "Teoría de Conjuntos". La Teoría de Conjuntos se encogió una mañana al recibir un golpe bajo de Russel que desarrolló una paradoja que dicha teoría no pudo superar.
    Tanto en la ciencia, como en todos los campos de la actividad humana se suceden sin tregua la lucha de grupos con diversas creencias relativas al campo específico
.(nota 8) Esa es la evolución del pensar humano. Lo denigrante es el uso de la fuerza de cualquier tipo para defender, o peor, para imponer cualquiera de ellas en cualquier campo que sea.    
    Creo en la posibilidad de una filosofía que no contradiga y que se apoye al máximo en los descubrimiento científicos, por ende renovable, y que, además, no se afirme demasiado sobre la abstracción y el lenguaje incomprensible que pretende hacerla independiente y "eterna". Esa filosofía pudiera ser catalogada de concreta si marchase con un ojo sobre los avances científicos (pero un ojo crítico) y estuviese dispuesta a la continua revisión de sus puentes. Como doctrina dependiente en su contenido debiera ser también dependiente en su lenguaje y como visión general del mundo debería estar obligada a dar su explicación en el lenguaje general.


Copyright © Arnoldo Águila
autor@arnoldoaguila.com
www.arnoldoaguila.com

Documentos relacionados:
Preguntas de lectores y respuestas
El cientifiquismo
Creencia,Sociedad, desarrollo y verdad