Mientras cientos de jóvenes latinoamericanos reciben
en Cuba educación gratis para luego ser lanzados como
embajadores del comunismo caribeño por el mundo, los
cubanos son reprimidos hasta en sus más básicos
derechos. Un riguroso expediente persigue a los
estudiantes cubanos desde sus primeros años escolares
y sólo a los más sumisos y obedientes al sistema se
les permite estudiar una carrera donde en sus tésis
tienen que incluir por lo menos el nombre de Fidel,
Marx, el Ché u otros terroristas internacionales y
asesinos en masa para poder aprobar las materias.
Muchos de estos jóvenes médicos escapan del paraiso
socialista que los educó y persiguen revalidar sus
licencias médicas en los Estados Unidos. No supieron
agradecer la educación grátis que Fidel y la
revolución les puso en sus manos. Una vez aquí
critican a la medicina de este país pero nadie regresa
a Cuba. "Aqui la medicina es un tremendo negocio",
dicen con cierto aire de desdén mientras se atragantan
con un sandwich cubano en las cafeterías de Miami.
Luchan y, en la mayoría de los casos, fracasan en
alcanzar sus certificaciones o licencias médicas en
este país. Prefieren operar de asistentes médicos aquí
antes que ejercer la sagrada profesión allá. Quieren
ser parte del gran negocio. Alguna extraña
metamorfosis han sufrido sus ideales médicos, la
metículosa doctrina revolucionaria recibida a través
de toda una vida o el sentido humanitario que Fidel
engendró en ellos.
Los hospitales en Cuba son un desastre. Los médicos
prefieren lavar platos en un hotel de turistas porque
ganan más dinero y tienen acceso a conseguir más
"cosas" para sus familiares. Prominentes cirujanos
ganan $40 al mes en Cuba. El pueblo lleva la peor
parte, no hay ni aspirinas en los hospitales por muy
inverosímil que le parezca esto lo mismo a un ricachón
o a el más humilde campesino o indígena en
latinoamerica. Ni siquiera en los hospitales de Haití
se puede decir que no hay una aspirina.
Michael Moore defiende el sistema de salud de Cuba.
No es un idealista, sus dos últimos documentales
pueden muy bien ser realizados por un agente activo de
la internacional socialista. Moorer representa el
sector más bajo de los servilistas de izquierda, más
que un cineasta al servicio del odio, es más bien un
cerdo alimentado por la empalagosa burgesía francesa
que lo ha acojido como hijo favorito y bufón de turno.
Muchos cubanos se ven obligados a depender de sus
familiares fuera de Cuba para sus medicinas porque
simplemente no las hay en Cuba. Millones de dólares de
parte del exilio mantienen una buena parte de la
economía cubana. El que no tiene un familar que le
envíe dinero desde afuera la pasa mal en Cuba. Los
extranjeros que estudian y comen como reyes en los
centros de estudios, los extranjeros que van a
fornicar a menores de edad en la isla por unos escasos
dólares escupen nuestra nacionalidad. El pueblo cubano
debe reflexionar sobre esto porque los cambios que
piden los cubanos y que puede que ocurran no deben
sólo aplicarse al sistema y a los nacionales sino a
una buena parte de extranjeros que han sacado probecho
de nuestra desgracia.
El liderazgo es el que más odia al pueblo por eso es
adorado por los extranjeros que se aprobechan del
cubano hoy. Los burgueses que dirigen el partido
comunista cubano han exteriorizado el odio que
latinoamerica siente tanto por los Estados Unidos como
por Cuba por los pasados 48 años.
La justicia no sólo se aplica en las cortes sino en un
ajuste de valores que conlleva a la dignidad nacional,
al respeto por nosotros mismos, a entender que esta
gente son parte del problema, columnas que apoyan a
los que violan todo tipo de derechos al pueblo.
Cuba tiene y tendrá suficientes problemas que
enfrentar. Es tiempo de ser generosos con nosotros
mismos que bastante lo necesitamos.
Sólo puedo imaginar como se siente un ex general o
alto miembro de las fuerzas armadas cubanas que peleó
en Angola -por ejemplo- y ahora ha sido tronado y las
está pasando mal en Cuba y ve a estos extranjeros
viviendo como jamás podría hacerlo un cubano, a costa
del sacrificio de los que lo dieron todo por mantener
a esta revolución.
Los extranjeros disfrutan de comida, ropa, libros
gratis, educación y servicio médico gratis en modernos
edificios, volteándoles el rostro a los cubanos que
sufren dentro de la isla. El silencio de estos jóvenes
extranjeros, la ley de ventaja que disfrutan hoy sobre
los cubanos nos debe hacer reflexionar como nación.
Esta gente le está chpando la sangre a nuestro pueblo
gracias a Fidel.
Somos un pueblo envidiado por la mayor parte de
latinoamerica, odiado por una buena parte. Somos un
pueblo que en Los Estados Unidos estamos en primer
lugar sobre todos los hispanos en las estadísticas de
progreso social, político y económico. Hemos logrado
esto en 48 años. Una gran parte de la frustración y el
odio de los latinoamericanos hacia nosotros se
manifiesta verbalmente en programas de radio hispana
donde se escuchan una y otra vez los ataques contra
los cubanos y las alabanzas a Fidel y a la revolución.
La radio hispana y una buena parte de la prensa
hispana en el norte de los Estados Unidos por más de
treinta años nos machaca por similares razones, les es
imposible ocultar su desprecio hacia el pueblo cubano.
Somos los alemanes de latinoamerica.
El documental ¿Hasta Cuándo?, realizado en Portugal,
nos muestra un grupo de estos extranjeros que el
régimen cubano ha comprado con una carrera. Adoran a
Fidel que oprime al pueblo. Es como si una plaga de
odio se haya desatado contra el pueblo cubano de parte
de una gran parte de Latinoamérica, léase una gran
parte de la chusma de Latinoamérica. Existe otra parte
que aunque no puede entender nuestro dolor por lo
menos se calla la boca.
Los buenos venezolanos nos están comenzando a
comprender. Los repúblicanos bolivarianos no son
venezolanos, ya pertenecen al planeta de Hugo Chávez.
Ojalá que Venezuela no caiga, si ya no ha caído, en
una situación similar a la de Cuba. Serían entonces,
sino lo son ya, los ciudadanos de este país los
primeros latinoamericanos que exclamen con total
sinceridad: "¡Ahora entiendo lo que pasaron los
cubanos!"