ARNOLDO ÁGUILA
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HUME, KANT y MARX




From: "ENZO FRANCISCO ARANGO GAMARRA" xxxxxxxx@hotmail.com
    Universidad Nacional de Educacion a Distancia
    
Madrid
To: @arnoldoaguila.com
Bcc:
Subject: HOLA
Date: Fri, 23 May 2003 09:47:04 +0000

En primer lugar, déjeme decirle que el encontrar esta web ha significado mucho para mí, en el campo de la academia y dudas sobre cuestiones filosóficas; infiero de que rama ideológica proviene, y en muchos puntos seguramente coincidimos........., soy un alumno de bachillerato que en España es el ultimo año de preparación para ser admitido en la universidad, segun los materias y ramas profesionales que tu escojas; yo al elegir la carrera derecho, m exigen hacer pruebas de humanidades, tal cual como historia contemporanea, literatura, y sobre todo filisofía; con respecta a ésta última tengo un pequeño problema, como sabrás los temas a tocar son los mismos, pero sobre todo me interesa una opinión sobre algo que me podría ayudar mucho, ya que los mentores de aquí se limitan a explicarnos tan solo como método explicativo mas no argumentativo; por ejemplo. es muy probable que en el examen nos venga Hume, Kant y Marx, y me gustaría saber como yo puedo fundamentar y que recursos debo aplicar para hacer un buen examen, me interesaría verdaderamente su opinión además de ayudarme, para ser más
concreto, como podría responder a una de las preguntas claves: ¡que opción prefieres, el racionalismo o el empirismo y argumenta tu respuesta? o ¿ es Hume escéptico?, o respuestas bien definidas sobre los hechos existenciales tales como , la existencia del mundo, el yo, y la idea de dios; BUENO, me complace poder escribirle espero seguir en contacto para pragmatizar con usted mi particular avance filosófico que no es mas que el de velar por mi mismo y hacer fructífera mi existencia, para mi mismo, mi familia y la sociedad. deu.

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El tema de su búsqueda me ha colocado en una de las más difíciles situaciones de mi vida y le voy a decir por qué.

El hecho es que soy un filósofo y no un historiador de la filosofía, no soy un erudito sino ante todo un creador.

Pero hablarme de Hume es hablar de uno de mis antecesores en el campo filosófico, quizás el más inmediato, como supongo que usted ya habrá notado, y ello me obliga a tratar de responder a su, para mí, casi imposible petición, no sólo por complacerlo, sino por un deber de descendiente ante un soberbio precursor, aunque debo advertirle que lo que sigue no es una explicación de Hume, Kant y Marx, sino la visión mía, la visión de mi filosofía, sobre la filosofía de ellos tres.

David Hume es empirista, positivista, agnóstico o escéptico, que quiso aplicar los métodos de investigación experimental al estudio de la naturaleza humana. ¿Cómo se puede determinar nada de la realidad objetiva sin antes saber cómo opera el entendimiento humano? Y él se dedica a construir su camino partiendo del análisis del entendimiento humano. Plantea que sólo existe una entidad: las percepciones. y las divide en impresiones e ideas, siendo las ideas como pálidos reflejos de las primeras.

Mi filosofía concreta, positivista, agnóstica sigue esas mismas líneas, y la diferencia estriba en la cantidad y calidad de información que ambos manejamos: él murió en 1776 y yo publiqué mi filosofía en el 2000.

Cuando él hace su incursión en la naturaleza humana no tiene las herramientas, la información con la que hoy contamos. Él repudia la metafísica, pero el estudio que él hace del entendimiento humano es especulativo, metafísico, porque no había información sobre la sicología, la neurología y las conductas animales y humanas. Pero, sin embargo, se adelanta a su tiempo cuando plantea que la ciencia es probabilidad, como la hace hoy en día la física cuántica, en su rechazo a la causalidad, y se me adelanta cuando manifiesta que a pesar de su crítica a la causalidad la gente seguirá
creyendo sus ficciones.

El dice: "No es, por tanto, la razón la que es guía de la vida, sino la costumbre. Sólo la inclinación producida por el hábito lleva a la mente a suponer en todos los casos que el futuro ha de conformarse al pasado. Por fácil que este paso pueda parecer, la razón no sería capaz de darlo nunca."

Aunque Hume critica "la razón", no sabe definirla en lo que es, por el método individualista de su análisis. Si él hubiera sido absolutamente consecuente él tendría que haber llegado al solipsismo, "al sólo existo yo" de Berkeley, porque eso es lo coherente, lo que implica el camino que escoge.

No rechazo los universales como él lo hace; a su pesar, él es un individuo que es miembro de una manada. Los artilugios que él usa para su análisis introspectivo no los creó él: a él le enseñaron el lenguaje y le enseñaron a razonar: él como todos nosotros, es un espécimen de un grupo animal, de mamíferos, de primates, de "homo sapiens". Y, por cierto, la distancia entre los primates y nosotros no es mucha, aunque creamos lo contrario.

El individuo es a la vez su entorno y su individualidad. La sociedad nos moldea de acuerdo a los estándares vigentes. Nuestra imaginación y su historia es la que origina nuestra individualidad. No es la costumbre lo que nos hace ver las cosas de cierta forma, es el policía que hemos interiorizado en nuestro proceso de aprendizaje social, el superyo de Freud: la lógica que usamos no es más que la censura social de la imaginación. Y todos los grupos sociales poseen diferentes lógicas. La lógica del que rodea su cuerpo de bombas y se inmola matando niños, mujeres, civiles, no es la lógica occidental.

No es la costumbre la que nos empuja a "razonar" de cierta forma, sino la tendencia a la coherencia de nuestra imaginación, bajo una presión social.

El proceso de la información no es un proceso específico del ser humano, sino que es un proceso inherente a los seres vivos, pues los genes son una información biológica en sí mismos, son un programa biológico.

La información manejada por los seres vivos pueden transportar deformaciones aleatorias, pero eso es un efecto casual del ruido ambiental en un canal de comunicación. Al contrario, en los seres humanos se produce una "deformación" constante, no casual, en el receptor de la información, el cerebro humano; es decir, el cerebro humano
oscila, genera información. Ese ruido interno hace que nuestras percepciones, esas percepciones que Hume considera el átomo de nuestra mente, no tengan nada de pureza. Percibir no es sólo un acto de nuestros sentidos, sino que está filtrado y deformado por nuestra imaginación, por la historia de esas percepciones e imaginaciones, todas ellas conculcadas por la presión social. Si la percepción es un átomo, es un átomo sometido a la fuerza gravitatoria de un hueco negro, que pulveriza los electrones y protones en neutrones.

La historia de la humanidad no es más que la historia de lo que crea la imaginación individual en lucha constante en contra de la sociedad. La sociedad acepta y rechaza y así llevamos unos cuantos milenios.

Coincido con Hume en su repudio de los universales y su atracción positivista a las ciencias y por ello que mi filosofía es concreta, sobre todo por su rechazo a lo abstracto, a la especulación. Pero lo que él llama hábito o costumbre de pensar como rechazo a la causalidad, yo lo llamo tendencia innata a la coherencia, a que todas las partes imaginadas concuerden las unas con las otras. Un ejemplo de esto es cómo los físicos, partiendo desde Einstein, buscan sin cesar la teoría unificadora, la teoría del todo, sin lograrlo, y si un día lo lograsen, al día siguiente algún físico que no pudiera detener su oscilador interno trataría de destruirla. Y hablo también de la presión social como moldeadora del contenido específico de la información que maneja el individuo, aunque éste siempre termine deformándola, so pena de convertirse tan sólo en un primate con ropa.

Sin embargo, las posiciones de Hume son mas racionales que el racionalismo, valga la contradicción, pues el racionalismo es un acto de fe en la razón pura que flota por arriba de toda experiencia, y de este modo la razón se hace incoherente con todo el resto de la información con que contamos hoy en día y que no es poca.

Sin embargo, concuerdo en algo con Kant cuando dice que la filosofía es «la ciencia de la relación de todos los conocimientos con los fines esenciales de la razón humana». Desde luego que yo sustituiría "conocimientos" con "creencias" y "razón humana" por "felicidad humana", y mi definición rezaría así: "La filosofía es la ciencia de la relación de todas las creencias con los fines esenciales de la felicidad humana."

Y es que tanto Kant, como los positivistas, como los científicos, como Marx, como los religiosos o "irracionalistas" creen en la existencia objetiva del "conocimiento". El conocimiento no es más que el término que se le aplica a la "creencia" por parte de los creyentes, de tal forma que lo que cree el grupo propio es "conocimiento" y lo que creen los demás es "creencia".

Por ejemplo, los positivistas que siguen a Comte, que plantean que la imaginación debe quedar subordinada a la observación, que sólo busca hechos y sus leyes y que plantea que son inaccesibles las causas y principios de las sustancias, cuentan con muchos puntos a su favor, y conforman el espíritu de las ciencias, de la comunidad científica actual, pero tienen también en contra muchos puntos de vital importancia.

También Marx es positivista y cientificista, según la Enciclopedia Santillana 1995 "Como filosofía, el marxismo es una doctrina realista, pues considera que existe una realidad objetiva fuera de la mente; naturalista, ya que explica el desarrollo del hombre y de la sociedad mediante las leyes de la naturaleza; historicista, pues pretende establecer leyes universales del desarrollo histórico; y cientificista, ya que considera que el único conocimiento válido es el que proviene de las ciencias positivas. Como doctrina socio-política se caracteriza por ser una crítica al capitalismo; por defender como método de análisis de las sociedades el materialismo histórico; por ofrecer una teoría de la historia centrada en la lucha de clases (patricios y plebeyos, señores y siervos, burgueses y proletarios); por aportar una teoría para la práctica de la revolución, en la que se explica la necesidad y las formas de sustituir el capitalismo por el socialismo; y por diseñar una futura sociedad ideal, el comunismo, en la que habrán desaparecido las clases sociales y el Estado."

Y es que todo esto lleva al concepto de "la verdad".

Los científicos, positivistas y marxistas dan por sentado que existe una verdad o realidad a la que se acercan mediante una curva asintótica, una curva que nunca alcanza esa recta, pero eso parte de varios supuestos que son:

1- Existe una realidad objetiva inmutable.

2- Que nuestra mente es capaz de entender la realidad, de reflejarla.

Pero si la realidad es mutable ¿quién garantiza que nos estamos acercando a ella? Y la realidad cambia como ya es evidente. Además, como manifiesta la física cuántica, el observador interfiere con el experimento, existe cosas imposibles de saber por la naturaleza de los fenómenos, ciertas partículas parecen estar al mismo tiempo en dos lugares distintos, no hay una causalidad directa y definida, sino como previó Hume, una probabilidad de que ciertas partículas actúen de cierto modo, la textura física sobre la cual descansa toda la realidad es incoherente.

¿Es nuestra mente capaz de entender la realidad? ¿Quién nos lo garantiza?

Un grupo científico determinado realiza una actividad y logra un acuerdo social sobre un punto dado. Ese acuerdo social es la que respalda ese punto. Digamos, Claudio Ptolomeo, astrónomo, matemático y geógrafo egipcio del siglo II de la era cristiana, establece una tierra fija alrededor de la cual gira el sol y las estrellas, y se establece un acuerdo social sobre ese punto. Luego Copérnico, que siguió al principio los pasos de Ptolomeo, contradice esa afirmación, aunque aún siga influenciado por los círculos perfectos de Platón, aunque su tesis no fuera aceptada. Mas tarde, Galileo apoya la tesis de Copérnico del heliocentrismo y al cabo de cierto tiempo, después de superar varias amenazas de muerte física, se acepta ese modelo opuesto al de Ptolomeo. Mas tarde Newton crea sus modelos que fundamentan la física clásica y esas verdades son aceptadas. Mas tarde Einstein echa al traste esta física y establece la teoría de la relatividad. El hecho de que se siga enseñando la física de Newton es porque podemos seguir trabajando en general con ella a velocidades muy inferiores a la de la luz, pero es una física inexacta, quieran ocultarlo los científicos o darlo de lado.

El hecho esencial es éste:
La verdad es siempre un acuerdo social sobre una creencia dada de un grupo social dado.

Las teoría científicas son creencias aceptadas por los respectivos grupos científicos en un momento dado. Se entiende la importancia de las matemáticas y dentro de ella a la geometría Euclidiana. La base de esa geometría no se demuestra, son axiomas que se consideran evidentes; evidente significa que todos los podemos aceptar sin discusión y que no tienen demostración posible dentro de la Geometría. Riemann llegó después y construyó su geometría desobedeciendo los postulados evidentes, que no fueron en modo alguno evidentes para él. Al hacer eso Riemann fue autor de una de las herejías científicas más importantes y fructíferas. Y nos sirve como prueba de que el "conocimiento", incluso el científico, no es más que una creencia aceptada socialmente.

En las comunidades científicas, como en las religiosas, como en las políticas, como en las deportivas, etc., hay hombres flexibles, fanáticos e inquisidores.

Porque la naturaleza del hombre es imaginar individualmente, creer socialmente y declarar "verdad o conocimiento" lo que cree, como un medio de poder social.

El objetivo de mi filosofía es que todos comprendan esto y respeten las creencias ajenas en el campo que sea. Y si bien mi filosofía por coherencia, dado el volumen inmenso de información que manejan las ciencias, descansa primordialmente en estos campos, comprende a la perfección que no hay ser más fanático, o para decirlo diplomáticamente, de convicciones más firmes, que los científicos. Por la rigurosidad positivista e inductiva de sus métodos no debieran nunca de atreverse a hacer las generalizaciones absolutas que siempre hacen y... guay de la humanidad si alcanzan mucho más poder del que ya tienen. Sobre todo porque, aunque la comunidad científica se une por consideraciones de poder, hay ciencias y ciencias. Las matemáticas y la física son ciencias distintas entre sí y muy diferentes a las demás. No creo que ni la sicología ni las ciencias sociales tengan mucha similitud esencial con las anteriores. Cuando el comunismo declaró en los países que reinaba que la filosofía marxista era la única filosofía científica mataron en esos países la filosofía.

Y es por ello que afirmo que cualquier monopolio por parte de cualquier grupo sobre cualquier esfera de la actividad humana es altamente pernicioso.

El tema no se agota con esto ni mucho menos.

Y espero que de algo les sirva.

Arnoldo


Copyright © Arnoldo Águila


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