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NOTA PRELIMINAR A "EL PRINCIPIO DE LA IDENTIDAD" DE MARTIN HEIDEGGER La publicación de este fragmento de Heidegger obedece a mi deseo de que el lector pueda comprender la diferencia entre el enfoque metafísico, puramente especulativo, sumamente abstracto, y el enfoque concreto de los mismos temas. Heidegger se refiere al principio de identidad, a la relación entre el pensar y el ser, y realiza de paso una crítica a las ciencias. La fuente de la filosofía de Heidegger son otros filósofos como Platón, Parménides, Kant, Hegel, etc., y la especulación propia, sobre todo sobre el lenguaje y su interpretación. La fuente de la Filosofía Concreta son las ciencias y la especulación propia se trata de que sea la mínima posible para interpretar el contenido brindado por la información científica. La posición decididamenta anticientífica de Heidegger (y de paso, de toda la filosofía especulativa, metafísica o más bien antifísica) se expresa claramente cuando dice "En todas partes, donde quiera y como quiera que nos relacionemos con un ente del tipo que sea, nos encontramos llamados por la identidad. Si no tomase voz esta llamada, lo ente nunca conseguiría aparecer en su ser. En consecuencia, tampoco se daría ninguna ciencia. Pues si no se le garantizara de antemano la mismidad de su objeto, la ciencia no podría ser lo que es. Mediante esta garantía, la investigación se asegura la posibilidad de su trabajo. Con todo, la representación conductora de la identidad del objeto no le aporta nunca a las ciencias utilidad tangible. Así, el éxito y lo fructífero del conocimiento científico, reposan en todas partes sobre algo inútil. La llamada de la identidad del objeto habla, tanto si las ciencias escuchan esta llamada como si no, tanto si lo escuchado son palabras echadas al viento como si dejan que les afecte". Además, el escrito en su totalidad no es fácil de entender, se llega al final del escrito sin saber qué ha querido decir en concreto sobre nada de lo que ha hablado —por ejemplo, ¿qué es en realidad esa misteriosa "llamada del ente"?—, pues más que el contenido, la forma, el método discursivo, en definitiva, literatura, ha suplantado la sustancia, se ha convertido en el contenido mismo. Quizás lo más concreto que ha planteado sobre el ser y el pensar sea lo que sigue "Manifiestamente el hombre es un ente. Como tal, tiene su lugar en el todo del ser al igual que la piedra, el árbol y el águila. Tener su lugar significa todavía aquí: estar clasificado en el ser. Pero lo distintivo del hombre reside en que, como ser que piensa y que está abierto al ser, se encuentra ante éste, permanece relacionado con él, y de este modo, le corresponde. El hombre es propiamente esta relación de correspondencia y sólo eso. «Sólo» no significa ninguna limitación, sino una sobreabundancia. En el hombre reina una pertenencia al ser que atiende al ser porque ha pasado a ser propia de él. ¿Y el ser? Pensémoslo en su sentido inicial como presencia. El ser no se presenta en el hombre de modo ocasional ni excepcional. El ser sólo es y dura en tanto que llega hasta el hombre con su llamado". Y compárese con un fragmento de lo expresado por la Filosofía Concreta en "El problema fundamental de la Filosofía: la relación entre el ser y el pensar": "Definamos nuestro propio método: Remitimos el lector al uso que se hace en toda la física sobre el sistema de referencia o punto de vista de un observador y por otra parte a la concretización de los términos demasiado abstractos. Aquí existen dos problemas en función de dónde se sitúa el observador. Si el observador se sitúa dentro del cerebro el pensar es la actividad de una zona específica del cerebro (relacionada o no con otras partes) y esa actividad es producida, un producto, de esa zona y a su vez ejerce una acción modificadora sobre su base. El daño material de partes del cerebro conlleva la afectación de distintas capacidades del mismo, por lo que la actividad del pensar requiere cierto ordenamiento y estado del sustrato cerebral. Por otra parte, si el cerebro no se ejercita presionado por el entorno social (como es el caso de los niños criados por animales), se producen también daños irreparables en el órgano lo que establece que la historia del pensar también modifica el cerebro. Es decir, el pensar determina su propio ser. 'Además, si el observador se coloca fuera del cerebro entonces el problema es otro: ¿de qué manera de relaciona lo externo (la realidad objetiva) con la actividad del pensar del sujeto anterior? Aquí estamos hablando de un problema de correspondencia. ¿Hasta dónde corresponde el pensar a la realidad? Lo interesante es que puede haber correspondencia o puede no haberla. El observador externo juzga en esto hay correspondencia y en esto otro no. Pero, por otra parte, en lo externo hay pensamiento materializado, no sólo en objetos materiales sino en relaciones sociales, por lo que en este sentido el pensamiento puede corresponder o no con pensamiento materializado en lo externo al sujeto y además pudiera materializarse y dejar su huella en la realidad externa. 'Para complicar aún más el problema, tenemos que darnos cuenta de que ese observador externo no existe en la realidad, es tan sólo una proyección de nuestra mente para poder observar nuestros pensamientos y la realidad simultáneamente. El observador externo es un enmascaramiento de una tercera presencia que no es más que el conjunto social que nos rodea. Es la sociedad la que juzga si un pensamiento dado corresponde a la realidad o no". Creo que resultan obvias las diferencias fundamentales entre las fuentes y los métodos discursivos que se usan, que califican de modo apropiado a una filosofía de "metafísica" y a la otra, de "concreta". Arnoldo Águila |
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NOTA FINAL ¿Por qué es tan difícil captar el sentido de lo que dice Heidegger? Por lo abstracto del pensamiento, por la poca relación que tiene con lo concreto. ¿Es abstracto sinónimo de profundo? No necesariamente. ¿Es abstracto sinónimo de galimatías? Se da muchas veces. Por ejemplo, Heidegger dice "Lo que expresa el principio de identidad, escuchado desde su tono fundamental, es precisamente lo que piensa todo el pensamiento europeo occidental, a saber, que la unidad de la identidad constituye un rasgo fundamental en el ser de lo ente". ¿Qué significa "escuchado desde su tono fundamental"? Pues una figura retórica para decir "en su fundamento" y si suprimimos esa generalización que afirma "lo que piensa todo el pensamiento europeo occidental", por ser accesoria a la idea central, el párrafo queda así: "Lo que expresa el principio de identidad en su fundamento es que la unidad de la identidad constituye un rasgo fundamental en el ser de lo ente". ¿En el ser de lo ente? ¿En la acción de existir (o ser) como tal de un objeto? ¿Es la acción de existir (o ser) como tal objeto, diferente al objeto que existe? ¿Cuál es la diferencia entre "el ser de lo ente" y el "ente"? Lo que hace Heidegger sin ser consciente de ello es analizar el lenguaje (o a nosotros mismos), no la realidad. El hecho de que nuestra mente extraiga el "existir" o "el ser", del ente que existe o es, no implica en modo alguno que en la realidad estén separados, sean cosas distintas. Hay un trecho enorme entre la relación que la mente establece, con la posible relación que exista en la realidad. El filósofo metafísico da por sentado que si el pensamiento sigue las reglas que él ha determinado, los resultados que se obtienen coinciden con la realidad y la experiencia humana, práctica, desmiente de instante en instante, esa presunción presuntuosa de quien está embriagado por el opio que emana de las abstracciones. Y esto último no es exageración, porque el "llamado del ser" de Heidegger exhala mística. No sólo que muchos experimentos confirman la debilidad del cerebro humano para reflejar la realidad, porque se equivoca en el procesamiento de las percepciones, porque llega a ver lo que el grupo quiere que vea, porque se autosugestiona a sí mismo para ver, oír o sentir, lo que desea, sino porque la realidad se comporta violando las lógicas propias del cerebro humano. Por ejemplo, cuando el ser humano práctico, el físico, clasifica y divide los procesos del movimiento como movimiento ondulatorio (movimiento de un medio en el que se transmiten las ondas, no las partículas) o corpuscular (movimiento de partículas), absolutamente diferentes el uno con el otro, resulta que la luz se comporta de las dos formas. Otrosí: en las Matemáticas todo se prueba y se demuestra…, con la excepción de sí misma: ningún sistema matemático se puede probar a sí mismo. La filosofía que no toma en cuenta o no interpreta hoy en día los resultados de las ciencias, es tan sólo el rejuego mental de quien se embelesa con el ordenamiento de frases, sin cuidarse para nada de la realidad real. Arnoldo Águila |
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