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| TÍTULO | FECHA |
| EL EMIGRANTE ECONÓMICO CUBANO | 6 de Diciembre del 2003 |
| ADÉNDUM | Enero del 2004 |
| ¿PERO NO HABÍA EMIGRADOS ECONÓMICOS CUBANOS? | Junio 30 del 2004 |
EL EMIGRANTE ECONÓMICO CUBANO
El ingreso por la fuerza de 21 jóvenes cubanos en la embajada mejicana, que de acuerdo con los diplomáticos mejicanos fue tan sólo una visita de cortesía para manifestar su deseo de trabajar en Méjico, o en cualquier otro país, pues uno de ellos incluso manifestó en una entrevista su deseo de compartir la crisis económica con los argentinos, y lo aducido por esa embajada en el sentido de que dichos jóvenes no manifestaron en ningún momento su deseo de asilarse, obligan a enfocar la atención en el problema de los llamados emigrantes económicos cubanos.
El caso típico de los emigrantes económicos es el caso de los mejicanos en los Estados Unidos. Gente trabajadora que viene temporalmente y luego regresan a su país, o que se quedan, legales o no, por la posibilidad de bonanza económica, envían dinero a sus familiares, y cuando quieran pueden regresar a su país de modo definitivo o temporal. Cuando regresan no sufren ningún tipo de represalia y son recibidos como el hijo pródigo. Y en este país la diplomacia y el gobierno mejicano los representa y defiende, al contrario del gobierno cubano que hostiga y denigra al exilio.
ADÉNDUM
Este concepto de que algunos cubanos dicen que son emigrantes económicos, y que sin embargo, yo digo que son emigrantes políticos, no ha sido bien explicado por mí, y de ahí la necesidad de este adendum.
Cuba ha generado por la evolución de su política represiva un arcoiris de emigrantes única en la historia mundial, los que en orden histórico clasifico en:
1- Miembros del régimen depuesto.
2- Propietarios afectados por las expropiaciones.
3- Profesionales y artistas desarrollados en el régimen anterior.
4- Presos políticos.
5- Disidentes.
6- Trabajadores, artistas y profesionales semiexportados.
7- Personas formadas durante el régimen.
8- Castristas exportados.
No hay dudas de que del uno al cinco son emigrantes políticos.
La categoría seis se refiere a la variante que se produjo cuando el castrismo dejó que se establecieran en el exterior cubanos que trabajaban y vivían gran parte del tiempo en el exterior, cobrándoles una gabela o no, y que estaban obligados o no a retornar a Cuba, pero que pueden entrar y salir como no lo pueden hacer los ciudadanos de a pie.
La categoría número ocho obviamente tampoco engloba asilados y junto con la seis constituye los verdaderos emigrantes económicos, porque no tienen que pedir permiso para regresar a Cuba.
Ahora bien, los comprendidos en la siete, esos que han nacido durante el régimen, tienen las características objetivas de emigrantes políticos, porque tienen que pedir permiso para regresar y no pueden volver para establecerse en su propio país. Y lo que yo digo en este escrito, es que eso está por arriba de lo que ellos expresen sobre sí mismos. Ellos pueden decir lo que quieran, que a lo mejor lo dicen porque no quieren dañar la posibilidad de retornar a la patria para visitar a su familia y a sus amigos, o porque lo creen, pero la realidad social objetiva dice otra cosa.
En conclusión, un emigrante económico no tiene que pedir permiso para regresar a su patria y puede retornar para vivir en ella.
Si el gobierno comunista cubano emite un decreto mediante el cual autoriza el regreso sin pedir permiso de todos los que se asilaron y les permite retornar para vivir en Cuba sin que les pase nada, de un plumazo todos los asilados políticos cubanos dejan de serlo, aunque en su interior se sientan todavía asilados políticos por el peso de la historia individual, o por la supervivencia del régimen que rechazan y del cual escaparon.
Las definiciones sociales que enmarcan a los individuos son prioritarias sobre la conciencia que el individuo tenga sobre sí mismo. Carlos Manuel de Céspedes, de convicciones antiesclavistas, fue esclavista hasta el día que los liberó en La Demajagua. Lo que socialmente se es, es más definitorio de lo que se piensa que se es.
Es por ello que muchos jóvenes cubanos que se creen y dicen que son emigrantes económicos, son en realidad emigrantes políticos que todavía no lo han comprendido.