Lógica hegeliana, categorías, abstracción y realidad
El nudo gordiano en este punto es el nudo que presenta al estudioso la misma filosofía. Marx critica a Hegel, quien su vez critica a Kant y se producen estos vericuetos, por ejemplo, que en la tradición kantiana la naturaleza o verdad de los objetos exteriores al sujeto humano, está completa e irremisiblemente vedada a su intelecto, mientras que Hegel retomó el punto de vista de la metafísica tradicional que atribuye al pensamiento humano la posibilidad de descubrir la esencia de las cosas, es decir, lo que en ellas permanece invariable frente a los cambios operados en sus formas de manifestarse. Más aún Hegel afirmó que el sujeto universal, pensando la realidad, se piensa a sí mismo y, por tanto, se realiza.
Todas estas posiciones en la filosofía nacieron de la especulación abstracta. Algo absolutamente comprensible cuando el nivel de información que manejaba el ser humano era muy limitado, pero no muy razonable ahora con el nivel de información aportado por las ciencias.
Si la filosofía de hoy en día no toma en cuenta la información obtenida por todas las actividades científico-técnicas deja de ser una concepción general del mundo, de la realidad, para convertirse en una actividad cultural no general, específica, propia, dedicada a la especulación abstracta usando categorías y conceptos de ámbito aislacionista.
Por ejemplo, en el problema mencionado de lo incognoscible o no de la realidad es imprescindible mencionar hoy en día la teoría de la relatividad y el principio de incertidumbre de Heinsenberg y hay que tomar posición filosófica sobre esos temas brindados por la física moderna, sino la filosofía deja de ser una concepción sobre la realidad y se convierte tan sólo en un ejercicio especulativo o en una asignatura escolar, cuyas categorías arcaicas son útiles tan sólo para describir la historia de la filosofía.
Veamos una de esas especulaciones abstractas en Hegel cuando dice en "La ciencia de la lógica" [1] "Ser, puro ser sin ninguna otra determinación. En su inmediación indeterminada es igual sólo a sí mismo, y tampoco es desigual frente a otro; no tiene ninguna diferencia, ni en su interior ni hacia el exterior. Por vía de alguna determinación o contenido, que se diferenciara en él, o por cuyo medio fuese puesto como diferente de otro, no sería conservado en su pureza. Es la pura indeterminación y el puro vacío. No hay nada en él que uno pueda intuir, si puede aquí hablarse de intuir; o bien él es este puro, vacío intuir en sí mismo. Tampoco hay nada en él que uno pueda pensar, o bien este es igualmente un pensar vacío. El ser, lo inmediato indeterminado, es en realidad la nada, ni más ni menos que la nada."
Hegel en este caso no demuestra en realidad que el concepto "ser" es igual al concepto "nada", porque de la misma forma pudiera "demostrarse" mediante un rejuego de palabras, que la nada es igual a la no existencia y que la no existencia no puede existir, por lo que se "demuestra" que el existir, el ser, tiene que existir necesariamente, pero aquí lo que realmente demostramos es la intangibilidad y peligrosidad de los conceptos abstractos, de la especulación metafísica. Y lo mismo se aplica también a los conceptos de devenir, Idea Absoluta, etc. Para mí es risible el concepto hegeliano de que la nada en contradicción con el ser se sintetiza en el devenir, que es lo real, pues para mí es más lúcido, más concreto, más dentro del entorno de la Navaja de Occam[2], más apegado a la realidad real y no a la realidad especulativa, el dicho de Heráclito sobre que nadie puede bañarse dos veces en el mismo río, que todo se transforma, que todo cambia.
El marxismo-leninismo continúa el abstraccionismo de la filosofía y actúa como si los conceptos abstractos que inventa, la "dialéctica", la "lucha de contrarios, la plusvalía, el concepto de que "el ser determina sobre el pensar", tuvieran una existencia más real que la realidad misma y sin embargo, reclama para sí la calificación de científica. ¿Cuál ciencia usa esos conceptos? Si usted declara que su teoría es científica debe seguir el método científico que precisamente no se caracteriza por el uso de categorías abstractas sin base concreta sujeta a la comprobación.
Una filosofía que se autotitula dialéctica desconoce por completo que la formación de conceptos en la cabeza del hombre posee su propia historia, que las palabras son totalmente arbitrarias, que la simple traducción de un texto de un idioma a otro conlleva la pérdida irreparables de miles de matices. Por ejemplo, en muchos idiomas no existe la separación entre el "estar" y el "ser" del español, con toda la carga idiomática y psicológica que conlleva este matiz. Esto no implica que las lenguas que no posean estos dos verbos tengan un fallo en su construcción, sino que precisamente, por no ser un fallo es una muestra más del carácter arbitrario que tiene el lenguaje y mucho más las categorías que con él se inventan.
El lenguaje goza de la arbitrariedad de los signos usados (para un mismo objeto o noción se puede emplear cualquier signo sonoro o escrito, una palabra cualquiera que designa un objeto puede considerar incluido en el objeto dado cierto aspecto o no), del aspecto relacional o ondulatorio, al decir de Saussure, que expresa que una palabra significa en función de otras por oposición, colisión y entremezclamiento, y de su función de correspondencia aproximativa, ya que una palabra por sí misma no dice o encierra al objeto, función o aspecto designado. El hecho de que el lenguaje es el resultado de un consenso, de un "ponerse de acuerdo" sobre equivalencias lingüísticas hace relativa, aproximativa, el hecho de la misma categorización, porque siempre es posible idear una categorización distinta, que no por distinta se hace falsa.
Por otra parte el uso de categorías abstractas sin su marco de referencia permite establecer complejos de relaciones, en fin, toda una verborrea pirotécnica que no tiene porqué ser cierta: ninguna especulación basada en ninguna "ley" que se haga en la cabeza del ser humano "tiene" que ser cierta en la realidad objetiva: la realidad objetiva es como es, y el único soporte RELATIVO que poseen nuestras ideas es el que nos reporta la práctica humana, que por desgracia también pasa a nuestro acervo por un PROCESO DE INTERPRETACIÓN.
No hay mejor apoyo para lo anterior que lo que expresa Stephen Hawking, uno de los físicos mas grandes de nuestro tiempo cuando dice en "The Nature of Space and Time": "Yo tomo el punto de vista positivista de que una teoría física es tan sólo un modelo y que no tiene sentido preguntar si corresponde a la realidad. Todo lo que uno puede pedir es que sus predicciones deben acordar con la observación."
Existen pues dos consideraciones igualmente falsas. La primera, que las categorías de nuestra mente tienen una existencia en la realidad fuera de nosotros, cuando a lo mas que podamos aspirar es que el conjunto pensamiento, universal o categoría presente una correspondencia aproximativa mayoritaria o de alto porcentaje a algo que existe en la realidad. Ninguna categoría puede ser por esencia verdad absoluta, porque de acuerdo a la práctica humana no puede existir sistema alguno que corresponda exactamente a otro sistema. Es decir, el sistema de signos existente en la cabeza del hombre puede tratar de corresponder con un sistema dado de la realidad, pero no puede obtener una correspondencia absoluta, al menos de acuerdo a lo que indica la práctica humana. Lo más que podemos esperar según lo que dice Hawking es que podamos predecir ciertos acontecimientos.
La segunda consideración falsa es que en la realidad exista algo que pueda ser separado de lo demás en forma absoluta, por lo que toda categoría deja fuera relaciones del conjunto categorizado y en ese sentido tampoco es exacta.
Uno de los casos mas notables de error metodológico abstraccionista lo es sin duda el que se genera por las categorías de contenido y forma, no sólo en la filosofía examinada, sino en muchas otras.
Dice la filosofía marxista leninista que la forma y el contenido se complementan mutuamente para formar la totalidad de la cosa, que, por ejemplo, un átomo consta en cada caso de tales y tales partículas elementales, que actúan sobre sí mismas y esto se llama el contenido. Estas partículas están ordenadas de un modo determinado y ésta es la forma del átomo.
El problema que se crea no es el nombrar las cosas -que por otra parte es absolutamente arbitrario, como lo es todo el lenguaje-, sino que se le asignen funciones sencillamente no comprobadas por la práctica. Podemos hablar de electrones, neutrones, positrones, núcleo y envoltura, porque contamos con una praxis, una práctica científico-técnica amplia[3] sobre el punto en cuestión, pero el ML plantea que la forma y el contenido se contradicen dialécticamente y producen de esa manera el cambio de la cosa, pero tanto contenido como forma no tienen independencia objetiva, porque de inmediato se nos asegura que no existe contenido sin forma, ni forma sin contenido, entonces ¿por qué se separa en la mente lo que en la realidad no está separado? ¿De qué manera la práctica humana justifica esta separación de contenido y forma? ¿Qué ciencia utiliza estas categorías? ¿Debemos esperar que la evolución del átomo se realice a partir de una contradicción entre el contenido -los electrones, neutrones y positrones- y la forma del átomo?
De más está decir, no sólo que no hay el menor indicio de esto, sino que la evolución del átomo, en un tiempo inconmensurable, lo llevará a su degradación por el fenómeno de la radioactividad, de la pérdida de energía, que no tiene que ver en nada con una contradicción dialéctica. Y es que el papel de una filosofía verdaderamente pro-científica no es inventar categorías y empezar a jugar con ellas. El ML desarrolla el concepto de "forma" en lucha dialéctica con el contenido a partir de su teoría de que en la vida social las fuerzas de producción (el contenido) resultan frenadas por las relaciones de producción (forma) hasta que se produce la revolución que produce una nueva forma acorde con el contenido.
Veremos en la filosofía relacional que los problemas que se tratan de resolver mediante este concepto metafísico de forma y contenido son realmente problemas de entes constituyentes, ente constituido y estructura u organización de los constituyentes. Es decir, en el ejemplo anterior los neutrones, los positrones y los electrones son los entes constituyentes del átomo, y este último, el ente constituido. Este punto de vista, que concuerda con el científico, nos permite entonces hablar de una estructura dada de esos constituyentes, la organización en núcleo y envoltura, que es tanto para la ciencia, como para nosotros, la verdadera forma del átomo.
Es cierto que esta forma de pensar coincide con el estructuralismo, pero es que tanto el estructuralismo como la FC beben del método científico, que considera a los entes como unidades, cajas negras, sus interrelaciones, y trata de definir las reglas de las mismas.
Los errores en este campo conducen los unos a los otros. Al considerar a la filosofía como una doctrina independiente, es decir, al considerar que es aconsejable la formulación de una concepción general del mundo con una metodología y lenguaje independientes de las concepciones parciales que nos brindan las diversas ciencias y técnicas, se crean metodologías y lenguajes completamente caprichosos de acuerdo con el filósofo de turno. La psicología humana tiende luego a creer místicamente que las relaciones formales que se producen en su cabeza existen en la realidad, porque el humano supone que extrajo de la realidad en un viaje sin escala las categorías que él creó inicialmente.
La dialéctica de Hegel no pierde su carácter especulativo por el simple hecho de que Marx sustituyera la Idea Absoluta de Hegel, por materia. El carácter especulativo de la dialéctica proviene de no ser derivada de ninguna ciencia o del espíritu de ellas.
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[1] Libro I Cap. I
[2] La navaja de Occam es un principio seguido por los científicos, aunque no tiene categoría de paradigma, ni de ley, sino más bien como principio lógico, de que entre dos hipótesis se prefiera siempre la más sencilla.