Ciencias, conocimiento y creencias (mensajes en foros)
Quizás a pesar nuestro, la concordancia es mayor en este punto que la disensión, y ésta más bien se refiere al uso de términos, por cuanto existe coincidencia antidogmática y flexibilidad teórica y ya eso de por sí es motivo de fiesta.
Lo más importante de mi cháchara de ahora, tú lo resumes muy claramente cuando dices "Y, desde luego, ni las ciencias pretenden encontrar sentido a la vida, ni a nada, ni pueden encontrarlo. Quien pretenda eso, intenta imponer una religión diciendo que es la Ciencia".
Y es que cuando se coloca el término "conocimiento" en un pedestal aislado, supremo e intocable, en realidad se hace bajo el dominio de un sentimiento místico, porque la emoción o el sentimiento místico no es exclusivo de las religiones, sino que puede dirigirse a un hijo, a una meta, a una profesión, a La Ciencia, o prácticamente a cualquier cosa.
Y coincido plenamente con que las ciencias no pueden responder las preguntas generales, que se escapan del campo limitado al que se constriñen y también por la limitación inherente a sus métodos específicos de tratamiento de la información.
Aunque al respecto tengo una mala noticia: poco a poco se está desarrollando en las ciencias, bajo el impulso de la ley piramidal, un proceso imperialista. Expresándolo de otra forma, te diré que existe una tendencia en la que científicos se expresan en problemáticas filosóficas a partir de su campo específico. Por ejemplo, una doctora, Susan Blackmore, enfrentando el problema de la "conciencia", confronta en un libro opiniones de filósofos, científicos de distinto cuño, neurólogos, psicólogos, etc., pero lo que es más alarmante, un doctor en no sé qué, hace una aproximación desde su especialidad para explicar lo que es "La Moral". (Sic).
¿Por qué me alarmo?
Porque soy materialista, pragmático, porque estoy conciente de lo que es la ley piramidal que se echa al pico, que descojona, las mas bellas utopías, lo más bello, a través de la raíz tribal del animal humano.
Me explico:
Los científicos sí están organizados en entes sociales, en gremios, respaldados por instituciones, con dinero y poder tras ellos.
Un no científico que estudie las ciencias y emita sus opiniones no tiene la fuerza social de imponer nada.
Un gremio sí tiene la fuerza, el poder de publicar y difundir lo que estime pertinente y llegado el caso de dificultar y hasta impedir que nadie practique en el campo que ellos conquisten.
Por ejemplo, los médicos. Para practicar la medicina, tiene que cumplir los requisitos del gremio y tienen que tener mucho cuidado los intrusos.
No conozco las particularidades en España en el campo de la medicina, así que lo que sigue se adapta como anillo al dedo aquí en EUA.
Soy un estudioso de la medicina natural y tengo serios problemas con determinados enfoques de la medicina occidental. Por ejemplo, las medicinas occidentales se diseñan con química sintética y se prueban en función de liquidar un problema específico, tratando de causar el menor daño posible que se cuantifica estadísticamente "salvados vs. jodidos" hasta que se alcanza un número dado que se considera aceptable. (Sic) Dicho de modo claro: todos los medicamentos sintéticos tienen efectos colaterales negativos.
Cuando hay una urgencia no hay otra opción que recurrir a un medicamento de este tipo "cura caballo" (O cura o mata), pero cuando no la hay, francamente lo mejor es recurrir a medicinas naturales, que aunque más lentas, tienen menos riesgos.
Pues bien, aquí en EUA un médico no receta jamás medicinas naturales. En la formación en las escuelas de medicina no se enseña esa posibilidad. Y muchos científicos en muchas instituciones se prestan a realizar investigaciones dudosas para desprestigiar dicha opción.
Independientemente del dinero de las compañías farmacéuticas, contrarrestado en parte por el dinero de las compañías de productos naturales, el contubernio del gremio médico por dinero o por convicción es innegable. He discutido con doctores amigos míos y no es tan sólo un problema de dinero, sino de convicciones, de "conocimientos".
He aquí el porqué de mi miedo: el peligro más grande para el desarrollo de la humanidad en este siglo XXI es la gremialización, la institucionalización, de la "verdad", del "conocimiento".
Pero bien, también hay coincidencia entre nosotros cuando tu dices "En ese sentido, puedo estar de acuerdo contigo en que la creencia es anterior al conocimiento, que se forma por crítica de la creencia. Eso no obsta para que en un ciclo posterior lo que fue conocimiento se vuelva ideología y deba ser sometido a crítica de nuevo", que en términos literarios, acordes con mi concepción, puedo expresarlo como que la creencia en su capullo de prejuicio individual se alimenta de la censura aprendida previamente, hasta que se convierte en una mariposa y vuela al exterior en busca del toque mágico del Rey Midas, quien después de valorar si la mariposa ha sido alimentada de acuerdo con la ley correspondiente, por él mismo establecida, puede arrebatarle el origen plebeyo y ascenderla al rango superior, aunque luego pueda también defenestrarla; ya sabemos cómo las gastan estos Reyes del Poder.
He usado términos literarios para no complicar el tema agregando conceptos nuevos que requieren otras discusiones.
En cuanto al término "práctica" no lo uso porque trato de obedecer en lo que puedo el principio de la Navaja de Occam, y a mi juicio ese término es bastante complejo, porque es inseparable del término "pensamiento", pues se piensa antes, durante y después de la práctica, y además, uno de los métodos mas generales de la investigación es la observación, ¿es observar también "práctica"? ¿Es comprobar, verificar, también "práctica"? ¿Modificar la realidad es también "práctica"?
Y es que mi concepción tiende a lo concreto y mientras más engloba un término, mientras más general es, es más abstracto y más miedo le tengo.
Como tú comprenderás muy bien, he rehusado incluir el término "verdad" en esta conversación, porque el sonido de los disparos sólo es inofensivo cuando se está viendo una película de acción. Sabes que para mí las "verdades" forman parte de un proceso social o dicho de una forma elegante: toda verdad necesita alguien que la enuncie y alguien que la aplauda.
Es obvio que la realidad es otra cosa, porque no necesita de nosotros. Pero sobre eso no voy a discutir, porque se escapa del tema.
Creo que se ven claras nuestras coincidencias y discrepancias.
Gracias por esta conversación tan instructiva,
Arnoldo
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No me parece que podamos concordar, porque la fuente de tus aseveraciones son los lenguajes, el común y el filosófico, con sus respectivas definiciones, y mi fuente son las ciencias neurológicas, psicológicas individuales y la psicología social. Por si fuera poco, la manera de manejar los puntos de referencia es completamente diferente de ambas partes, porque para mí existen dos puntos claros de referencia que son el individual y el social, y además, existe una nítida interacción entre ambos.
Por ejemplo tu comienzas diciendo "Opino o creo, en efecto, que la creencia es un estado psicológico mientras que el conocimiento es una categoría epistemológica" y eso establece dos mundos apartes en el que la creencia la miras sicológicamente y la fuente que asumes para el conocimiento es en lo externo la filosofía. O lo que es lo mismo, levantas una barrera infranqueable entre el proceso psicológico individual y el conocimiento.
Habría que tirar a la basura gran parte de la psicología que estudia precisamente el proceso cognitivo, en el que incluye, dicho sea de paso, las emociones, porque las emociones son una manera también de conocer el mundo.
Esa división en mundos apartes de las creencias y del conocimiento, apoyada tan sólo por el lenguaje o la filosofía, no sólo no es científica, sino que lo siento mucho, tampoco es dialéctica.
Cuando dices "La creencia es un estado pasivo de la mente que se contrapone a la duda pero sin llegar a alcanzar la solidez de la certeza", juegas con las definiciones del idioma, porque tanto la duda, como la creencia, como la certeza, no son más que proposiciones poco creídas, creídas, y creídas plenamente. Es decir, son creencias de diversas intensidades que no son cualitativamente diferentes, porque en el fondo no son más que informaciones que no son respaldadas, son medianamente respaldadas o totalmente respaldadas por el juicio y sentir del individuo.
Esa certeza, esa creencia plenamente respaldada por el juicio y sentir del individuo recibe por el individuo la categoría de conocimiento. Y ese individuo, por ejemplo,